Nuestro entorno se ve afectado por todo tipo de contaminaciones. Agua, aire y tierra, vivienda y alimentación, estamos constantemente expuestos a elementos tóxicos peligrosos para nuestra salud. Muchos productos de consumo diario (por ejemplo: cosméticos e higiene corporal) son también fuente de toxinas y sustancias nocivas, entre las que se encuentran los metales pesados como el plomo o el aluminio.
Para remediar la situación, cada vez más personas recurren a la fitoterapia. Esta promueve las plantas como principal medio para curarse. El objetivo es depurarse y regenerarse de forma natural a través de extractos de plantas, productos naturales ecológicos y complementos alimenticios.
Metales pesados y riesgos para la salud
Además de estar presentes naturalmente en nuestro entorno, los metales pesados también se utilizan ampliamente en la industria alimentaria, farmacéutica y cosmética, por citar solo estas 3.
Cuando hablamos de metales pesados, pensamos en el aluminio, plomo, mercurio, arsénico, cadmio, plata, bismuto, talio, níquel... y la lista es larga. Estos elementos están presentes, en particular, en los pescados, frutas y verduras que consumimos. En el café, la leche y el té que bebemos. En los utensilios de cocina que utilizamos, así como en los medicamentos con los que nos tratamos. Estas sustancias también están masivamente presentes en los productos cosméticos y de higiene.
Al no ser de ninguna utilidad para nuestro cuerpo, estos metales son ingeridos y luego almacenados en nuestro organismo. Principalmente en los huesos, el hígado, los riñones y el cerebro. Estos agentes químicos pueden ser la causa de varios trastornos tanto físicos como psíquicos.
¿Cuáles son los síntomas?
La obesidad, la fatiga crónica, el estreñimiento, la diarrea y las inflamaciones son algunas de las muchas enfermedades causadas por la acumulación de metales pesados en nuestro cuerpo.
Dolores de cabeza, dolores articulares y musculares. Trastornos psíquicos: (irritabilidad, depresión, irritabilidad emocional), trastornos digestivos (diarreas, náuseas, vómitos), reacciones alérgicas, intolerancia alimentaria, trastornos del ritmo cardíaco, trastornos del sueño.
Pero para cada mal hay un remedio. En el caso de esta retención de toxinas, la fitoterapia se impone como el paliativo por excelencia. Esta cura con plantas parece seducir a cada vez más personas y sus resultados son de una eficacia sorprendente.
Fitoterapia, o el tratamiento con plantas
A medida que nuestros productos de consumo diario se cargan de toxinas y otros metales pesados, la gente recurre cada vez más a los productos naturales y al tratamiento con plantas. Esta toma de conciencia colectiva se debe en parte a una justificada desconfianza hacia los procesos de fabricación empleados por las industrias.
La fitoterapia, o el arte de curarse con plantas, se posiciona como la solución alternativa y a veces complementaria a la medicina tradicional. La OMS (Organización Mundial de la Salud) la admite en su lista de medicinas convencionales.
La fitoterapia se define como la ciencia de utilizar los principios activos de las plantas para curar enfermedades o tratar sus síntomas. Polvos, preparados en ampollas, infusiones, esencias, complementos alimenticios o extractos de plantas, no importa la forma siempre que la fuente sea de naturaleza vegetal.
La calidad y la elección de las plantas que lo componen son esenciales para la eficacia de un tratamiento de fitoterapia. Las plantas cuidadosamente seleccionadas, con partes activas minuciosamente estudiadas, cultivadas en buenas condiciones y recolectadas en el momento adecuado, constituyen el ABC de un tratamiento de fitoterapia eficaz.
A diferencia de los medicamentos sintéticos clásicos, las plantas medicinales no provocan efectos secundarios, no causan adicción y pueden utilizarse como medio de prevención.
Plantas para combatir la acumulación de metales pesados en el organismo
El principio de eliminación de metales pesados del organismo se denomina quelación. Se define como la acción de desintoxicar el cuerpo con la ayuda de un quelante químico u orgánico. En el caso de este artículo, nos interesan los agentes naturales.
El ajo:
Los componentes sulfurados presentes en el ajo contribuyen a deshacernos de los metales pesados acumulados por nuestro organismo y a proteger nuestras células de los ataques oxidativos realizados por estos metales.
Varios estudios demuestran la eficacia del ajo. Investigaciones han demostrado que una dosis diaria de ajo permite disminuir los metales pesados presentes en el organismo, así como curar notablemente las lesiones que estos han provocado. Los glóbulos rojos recuperaron su plena esperanza de vida después de la cura de ajo.
Otro estudio realizado en 117 empleados de una fábrica de baterías de coche estableció que el ajo elimina el plomo tan eficazmente como la D-penicilamina.
La utilización de ajo picado en sus comidas favorece la liberación de alicina.
Otros alimentos abundan en elementos sulfurados, entre ellos se encuentran la yema de huevo, las crucíferas, las cebollas, los puerros, etc. Si su alimentación no contiene la dosis necesaria de ajo, siempre puede compensar tomando cápsulas, idealmente de 1 a 3 después de la comida.
El ajo silvestre:
El ajo silvestre no ha sido objeto de suficientes estudios que demuestren su eficacia en la desintoxicación de metales pesados, pero su composición similar al ajo culinario nos permite pensar que tiene los mismos beneficios terapéuticos.
Tan rico en componentes sulfurados como el ajo, este último se prefiere al ajo culinario por razones de sabor y disponibilidad. Se recomienda una dosis de entre 5 y 10 gotas de tintura madre en sus comidas al menos 3 veces al día.
El cilantro:
Estudios realizados en animales han producido resultados bastante eficaces en cuanto al papel del cilantro en la eliminación de metales pesados.
Ratones que habían absorbido agua con plomo durante 32 días vieron cómo los depósitos de este último disminuían considerablemente en su organismo, después de haber recibido cilantro.
Otro estudio demostró que el cilantro protegía a las ratas intoxicadas de las lesiones causadas por el plomo, así como de sus efectos nocivos en los testículos.
La combinación de cilantro con clorella facilita la eliminación del plomo.
El cilantro fresco tarda más en hacer efecto, pero constituye un gran aliado para la prevención. La tintura madre, por su parte, promete resultados más rápidos y eficaces.
La chlorella:
La chlorella es un alga unicelular con impresionantes propiedades terapéuticas. Un experimento realizado en animales ha permitido establecer que la chlorella:
- Disminuye considerablemente el nivel de mercurio en la sangre.
- Lo elimina a través de la orina y las heces.
- Permite reducir el nivel de mercurio en el cerebro y en los riñones.
- Permite que las células madre que originan los glóbulos blancos se regeneren.
- Restablece el nivel normal de zinc óseo.
La capacidad de la chlorella para fijar los metales constituye una espada de doble filo. Por un lado, esta propiedad le permite anclarse a los metales para eliminarlos, y por otro lado, la hace vulnerable a la contaminación por metales pesados.
Hay que prestar atención a la fuente del producto. Aquí tienes algunos consejos para elegir bien.
Suplementos dietéticos:
Pectina de limón modificada
- Favorece la eliminación de arsénico, mercurio, cadmio y plomo a través de la orina.
- Permite disminuir considerablemente el nivel de metales pesados en el organismo.
Selenio:
- Favorece la evacuación de metales pesados a través del cabello, el vello y la orina.
- Ayuda a disminuir el estrés oxidativo.
Vitamina C y E:
- Contribuyen a reducir el estrés oxidativo.
- Favorecen una mejor eliminación de los metales.
- Perfectos para la prevención.
Brócoli:
Potente desintoxicante y antioxidante.
Rico en glucorafanina, le permite activar las enzimas encargadas de neutralizar las sustancias tóxicas y cancerígenas.