El poder de los olores sobre el cerebro es hoy reconocido y científicamente probado. Un olor permitirá verdaderamente cortocircuitar la mente para alcanzar directamente el inconsciente, sede de las emociones. Pero no basta con respirar un olor en una habitación para obtener todos sus beneficios.
Un olor de origen natural es mucho más sutil que los de origen químico. Si comparamos sus composiciones, veremos que el aceite esencial contiene el totum de un delicado bouquet aromático, mientras que el artificial solo tendrá las principales, aquellas que permiten discernir el olor general.
Nuestra conciencia quizás pueda ser engañada, pero no nuestro inconsciente.
1. Opta por un frasco transparente
Los aceites esenciales se conservan en frascos opacos bien cerrados para protegerlos de la luz y asegurar su conservación.
Al realizar una mezcla olfativa, opta por un frasco transparente que te permitirá actuar de dos maneras: olfativa y vibratoria. De hecho, aunque aún no está claramente probado, las plantas como organismos vivos tendrían una vibración singular que actuaría paralelamente a su olor, potenciando su eficacia.
2. Concéntrate en tu intención
Respira tranquilamente tu mezcla de aceites esenciales concentrándote en tu intención, por ejemplo (dejar de fumar, no tener pesadillas, tener confianza en uno mismo, superar un miedo, tomar distancia, calmarse, tranquilizarse, dormir mejor...). Inspira y espira de forma equilibrada. También puedes suspirar como una forma de liberar tus preocupaciones. Visualiza las contrariedades que se evaporan con tu aliento.
Sé amable contigo mismo. Concéntrate en las emociones y pensamientos que te atraviesan mientras respiras el aceite esencial.
3. Respira el aceite esencial
El método de olfacción clásico consiste en respirar profundamente directamente del frasco. También puedes poner 2-3 gotas de la mezcla en la parte interior de tus muñecas. Une tus manos en forma de catedral y respira profundamente. Este método permite asociar la olfacción con la acción de las moléculas aromáticas que atraviesan la piel en puntos energéticos potentes.
Siéntate cómodamente y respira tu mezcla de aceites esenciales. Observa lo que ocurre en tu interior: ¿colores, emociones, sensaciones corporales, imágenes, calor?
4. Hazte un masaje
Date un masaje en los puntos reflejos: plexo solar, plantas de los pies, a lo largo de la columna vertebral, en la nuca, en las suprarrenales. Concéntrate en tu intención y en tus sensaciones.
Técnica de olfacción: Las manos en catedral
1: Vierte unas gotas de aceite esencial en la parte interior de tu muñeca.
2: Únelas y frótalas una contra la otra.
3: Une tus manos en forma de catedral y llévalas a la raíz de la nariz.
4: Inspira profundamente.